Cuarto día. El GLOW sigue su rumbo. Hoy toca jornada agridulce. Por la mañana, un tema peliagudo, las condiciones de servicio de los Voluntarios. Sin duda, una de las cuestiones más importantes a tratar durante este Global Workshop. Por la tarde, la parte lúdica, las visitas a Bonn, Colonia y la ruta del vino. Una buena terapia para desconectar momentáneamente de la apretada agenda del GLOW. ¡Un poco de aire fresco fuera de las paredes del hotel Seminars!
Pero sigamos un orden cronológico. A las ocho y media de la mañana, tras un rápido desayuno, todos los participantes se dirigen a la sala principal en la que se desarrollan las sesiones. Aunque es temprano y están cansados, están alerta, ansiosos por escuchar y ser escuchados. Saben que la modificación de las condiciones de servicio de los voluntarios afectará directamente su trabajo sobre el terreno.
Muy pronto se hará evidente que tanto el grupo de defensores como el de detractores de las reformas tienen ideas muy definidas y que el proceso de negociación será difícil. Los reformistas alegan que el motivo para estos cambios es conseguir una mayor igualdad entre las condiciones de servicio de todos los Voluntarios de las Naciones Unidas en los diferentes países y también mayor igualdad con las condiciones del servicio voluntario en otras organizaciones. Una alegación que los oponentes a los cambios no comparten. “Si queremos seguir atrayendo a candidatos altamente cualificados, con años de experiencia profesional, es necesario proporcionar condiciones de servicio competitivas”, alegan, “de otro modo, los perderemos”. Los cambios, insisten los impulsores, no tienen por qué ser negativos. Se trata de eliminar incongruencias. Hacen especial hincapié en que éste no es el texto definitivo y que todas las recomendaciones formuladas durante la sesión serán recogidas, analizadas y tenidas en cuenta. A pesar de las palabras tranquilizadoras, los afectados se muestran escépticos, demasiadas incertidumbres…
Finalmente, se recogen las recomendaciones de todos los grupos y el Coordinador Ejecutivo, Ad de Raad, cierra la sesión hablando de “confianza y tranquilidad para el futuro”. Una confianza y tranquilidad que no parecen compartir todos los asistentes…
Tras el almuerzo, poco a poco el tema “condiciones de servicio”, empieza a aminorar. No es que los participantes lo hayan olvidado, nada más lejos de la realidad, es que simplemente es tiempo de desconectar del tema trabajo. Bonn, Colonia y los viñedos del Rhin cumplirán con la misión de distraer a nuestros asistentes, hacerles olvidar por un momento que mañana les aguarda otro intenso y largo día de trabajo. Con paso tranquilo y charlando animadamente, los grupos se dirigen hacia los autobuses que aguardan a las puertas del hotel. La tarde promete ser entretenida. El único “pero” es que, un día más, el tiempo no acompaña... ¡dichosa primavera alemana!
Por Veronica Perez
Consultant
Communications Unit

